Tesla sufre una caída de 700.000 millones de dólares en su capitalización de mercado
Tesla enfrenta una alarmante disminución de 700.000 millones de dólares en su capitalización de mercado, generando inquietud entre los inversores y expertos del sector.

En un giro preocupante para los inversores, Tesla ha visto caer su capitalización de mercado en 700.000 millones de dólares, lo que equivale a alrededor de 650.000 millones de euros, desde sus máximos en diciembre de 2024. Según los últimos informes, sus acciones han disminuido más de un 39% en lo que va de 2025, recuperando niveles que no se veían desde antes de la victoria de Donald Trump en noviembre del año pasado.
Actualmente, Tesla cotiza por debajo de los 251,44 dólares por acción, un descenso significativo que ha provocado 'ansiedad' en los mercados, especialmente con respecto a su negocio de venta de coches. A medida que la compañía enfrenta una primera caída trimestral en sus ventas y una pérdida de su posición dominante en Europa y China, algunos inversores comienzan a cuestionar si la incursión de Elon Musk en la política, ahora como parte del Departamento de Eficiencia del Gobierno, está afectando su rendimiento como CEO.
La situación se agrava por el reciente ajuste en las expectativas del precio objetivo de las acciones de Tesla por parte de Bank of America, que ha reducido este precio de 490 a 380 dólares. Esta decisión refleja preocupaciones sobre las ventas de vehículos nuevos y la falta de noticias sobre un modelo de bajo costo, así como el riesgo asociado a un posible lanzamiento de robotaxi.
Mientras tanto, el panorama general del mercado es inquietante. Los Siete Magníficos —Alphabet, Amazon, Apple, Meta, Microsoft, Nvidia y Tesla— han visto caer su capitalización de mercado combinada en un 9,9%, en contraste con un crecimiento del 1,5% en el resto del S&P 500. Esta caída ha contribuido a un descenso del 2,4% en el índice general.
A la incertidumbre económica se suman las declaraciones de Trump, quien ha mencionado posibles recesiones y la necesidad de tiempo para implementar cambios económicos significativos. Este contexto crea un ambiente volátil en el que los inversores no pueden evitar sentirse inseguros sobre el futuro económico de Estados Unidos y, por ende, sobre empresas clave como Tesla.
La desconfianza en el mercado, reflejada en la caída de las acciones de Tesla y otros gigantes tecnológicos, plantea preguntas sobre la estrategia a seguir para recuperar la confianza de los inversionistas en un entorno tan incierto.