Volkswagen y Stellantis se benefician de la exención de aranceles en EE. UU., mientras que BMW enfrenta tarifas
Volkswagen y Stellantis celebran la exención de aranceles en EE. UU., mientras BMW enfrenta desafíos que podrían impactar su rentabilidad.

Volkswagen y Stellantis han confirmado que sus vehículos fabricados en América del Norte estarán exentos del arancel del 25% impuesto por el presidente de EE. UU., Donald Trump, mientras que BMW ha señalado que enfrentará dichas tarifas, en un contexto en el que los fabricantes de automóviles europeos lidian con nuevas regulaciones comerciales. Estas tarifas, que entraron en vigor recientemente, han generado preocupación en Europa, donde los vehículos y la maquinaria son las principales exportaciones hacia EE. UU. En 2023, la Unión Europea registró un superávit comercial de 102 mil millones de euros en esta categoría.
Gracias a las disposiciones del acuerdo Estados Unidos-México-Canadá (USMCA), los automóviles que cumplen con el requisito de que al menos el 75% de sus partes provengan de América del Norte pueden estar exentos de los aranceles. Un portavoz de Volkswagen afirmó que sus vehículos ensamblados en Norteamérica cumplen con estas reglas y, por lo tanto, no estarán sujetos a las tarifas. "Estamos monitoreando de cerca los desarrollos en América del Norte y evaluando cualquier posible efecto que las tarifas anunciadas tengan sobre la industria automotriz y nuestra empresa", señaló.
Por su parte, Stellantis, conocida por sus vehículos Jeep y Dodge, expresó su agradecimiento hacia Trump por conceder la exención bajo el USMCA y se comprometió a expandir sus operaciones en EE. UU. Las acciones de Stellantis incrementaron más del 2% tras el anuncio de las exenciones de aranceles, mostrando una reacción positiva del mercado a la noticia.
En contraste, BMW advirtió que, si se mantienen las regulaciones del USMCA, estará sujeta a aranceles, lo que podría afectar su rentabilidad, dado que se estima que el 10% de sus ventas en EE. UU. provienen de importaciones desde México. La compañía enfatizó que su política siempre ha sido de libre comercio, argumentando que los aranceles obstaculizan esta filosofía, ralentizan la innovación y pueden resultar en precios más altos para los consumidores.
Analistas de UBS estimaron que la implementación de la nueva tarifa podría generar un impacto en las ganancias antes de impuestos (EBIT) de aproximadamente 400 millones de euros para BMW, lo que, aunque es relativamente pequeño en un contexto general, representa una preocupación significativa para la automotriz. Mientras tanto, la situación de las tarifas está provocando un ambiente comercial volátil para las acciones de las empresas automotrices, con la incertidumbre que rodea la posible imposición de nuevos aranceles a los automóviles fabricados en Europa.